El derecho a la vivienda, no es un derecho humano.
Los altos precios de la vivienda en El Salvador y el mundo, están dejando a millones de seres humanos sin un lugar digno donde habitar. Actualmente este mercado experimenta un alza a su valor, adquirir una propiedad cada vez es más difícil. Los precios de la materia prima son un factor, pero también hay un problema mayor, el acaparamiento corporativo.
En el presente, San Salvador sufre un fenómeno como el de grandes ciudades en el mundo, el alto precio de la vivienda, la que ha encarecido mucho, debido a la especulación y a la poca regulación por parte del estado, al incremento en el precio del hierro y a hecho que la ciudad se ve limitada territorialmente. Su crecimiento se ha visto obligado a desarrollarse en los municipios aledaños.
Por otra parte, la población joven y laboralmente productiva, se enfrenta a este problema con mayor frecuencia, dado que su ingreso promedio es menor a las cuotas que piden los bancos para financiar una propiedad, y la actual oferta solo permite adquirirlas a varios kilómetros de la capital.
Un fenómeno muy peculiar sucede en ciudades como Madrid, Nueva York y Tokio entre otras, donde por un alto precio se adquieren espacios muy reducidos. En el caso de Tokio existe el modelo de los mini apartamentos (de 9 m2), donde se vive solo con lo necesario y por precios entre los 300 y 600 dólares de alquiler, habitados por personas solteras y en su mayoría jóvenes.

La vivienda de altura
Desde hace algunos años se viene desarrollando la vivienda en altura, edificaciones en zonas exclusivas, con las llamadas amenidades, áreas comunes como: piscinas, gimnasios, juegos para niños, salones de uso común para trabajo o esparcimiento, con apartamento desde los 80 m2 en adelante y con precios inalcanzables para gran parte de la población. Sencillamente son apartamentos de lujo que no solucionan el problema a la demanda de vivienda.
Un dato importante es que este tipo de propiedades apenas puede adquirirlo el 1.5% de la población ¿entonces como se explica el hecho que existan tantas construcciones de este tipo? La respuesta parece sencilla: grandes inversionistas.
De acuerdo a un estudio realizado por El Faro, existe un alto porcentaje de inversionistas privados que están adquiriendo estas propiedades, para luego ofertarlas en la plataforma Airbnb, la cual sabemos ofrece estadías cortas para turistas. Dada esta demanda las soluciones para el problema de la vivienda se ven cada vez más distantes ya que un apartamento como estos no garantiza que el salvadoreño promedio pueda comprarlas.

En tal sentido algunos gobiernos como Canadá, están tomando cartas en el asunto, el ministro de vivienda, anunció hace unas semanas que prohibirían la inversión extranjera en la compra de casas, porque están destinadas para vivir y formar familias, no como mercancía. El objetivo es aliviar precios del mercado inmobiliario en dicho país y uno de los más difíciles en el mundo.

El atractivo de las casas canadienses está atrayendo a especuladores, corporaciones ricas e inversionistas extranjeros. Esto está causando un problema real de viviendas infrautilizadas, desocupadas, especulación desenfrenada y precios que se disparan. Las casas son para las personas no para inversionistas señalaba en su campaña el partido liberal de Justin Trudeau.
Los nuevos proyectos de desarrollo
Con la construcción de la denominada Surf City en las costas del litoral salvadoreño, existe un boom inmobiliario en la zona, con proyectos de desarrollo para el turismo o vivienda de recreación, lo que implica que muy probablemente serán los inversionistas los que saquen tajada, pero los beneficios para los habitantes actuales de cantones y caseríos, seguramente serán muy pocos.
El hecho de que el Estado no tiene el mismo interés en la vivienda popular agrava la situación, el Fondo Social para la Vivienda actualmente se dedica a financiar viviendas construidas por el sector privado, con precios accesibles, pero en zonas poco seguras o distantes.
En tanto las condiciones no cambien el problema persistirá y sobre todo en las nuevas generaciones, que engrosaran la ya complicada situación a la crisis de vivienda, porque los precios seguirán por las nubes.
— Posted on enero 17, 2023 at 11:18 pm by Roberto Castro

